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El colecho y el síndrome de la muerte súbita
 

¿Qué es el colecho?
Entendemos por colecho, a la situación en la cual el niño duerme en la misma cama que su madre (y / u otros miembros de la familia) todas las noches, durante por lo menos 4 horas.

¿Qué es el Síndrome Infantil de Muerte Súbita (SIDS, o SMSL, por Síndrome de Muerte Súbita del Lactante)?
Es el diagnóstico por la muerte de un bebé de menos de un año de edad, que no logra ser explicada luego de realizar una investigación minuciosa. Como la mayoría de los casos se producen mientras el bebé duerme en su cuna, este tipo de muerte recibe a veces el nombre de "muerte en cuna".
El SMSL es la principal causa de muerte de bebés entre un mes y un año de edad. La mayoría de los casos se registra entre el segundo y el cuarto mes, y el 90% de las muertes se producen antes de los seis meses. Luego el riesgo comienza a disminuir.

El colecho y el SIDS
El antropólogo James Mackenna de la Universidad de Indiana, EEUU, publicó dos estudios en 1997 en el Pediatrics. Controló con monitores en laboratorio el sueño de madres dormidas con sus bebés. Se trataba de establecer las diferencias entre los bebés solitarios y los que dormían acompañados. Los resultados fueron asombrosos: madre y bebé cuando duermen juntos están sincronizados, los movimientos y la respiración de cada uno afectan al otro.

Durante el sueño los bebés tienen un patrón diferente al de los adultos. Los bebés presentan más y mayores períodos de sueño ligero llamado REM con movimientos rápidos de los ojos, (en inglés Rapid Eye Movement). Los bebés pueden pasar por episodios de apnea que pueden durar hasta 15 segundos pero, si el mecanismo automático de la respiración no se dispara, el niño se despierta y reinicia su respiración sin problema alguno. Esto es fácil si se encuentra en un período de sueño ligero, por ello los bebés no duermen profundamente como los adultos. Necesitan estar alertas para mantenerse vivos.

Según Mackenna el roce, el movimiento, el sonido de la respiración, la temperatura, el intercambio de gas carbónico y las vocalizaciones del sueño del acompañante del bebé ejercen una influencia positiva.

La sincronización entre los ciclos de sueño mamá-bebé cuando duermen cerca y comparten la misma cama aumenta la presencia de fases REM en ambos, incrementando así la alerta de la madre y la sensibilidad del bebé a cualquier movimiento de su madre ayudando a disminuir y corregir los episodios de apnea.

Estudios científicos demuestran que el contacto cercano durante el sueño entre el bebé y sus padres tiene beneficios que incluyen: despertares sincronizados entre ambos, una mejor estabilidad cardio-respiratoria y oxigenación de los niños, menores episodios de llanto, mejor termo-regulación y mayor prevalencia y duración de la lactancia. Está científicamente demostrado que la lactancia materna por sí misma es un factor de prevención del SIDS. Al facilitar la lactancia materna el colecho ayuda a prevenir el SIDS. El colecho en sí mismo, al sincronizar los ciclos de sueño madre/bebé, así como dormir en la misma habitación que los padres previene el SIDS.

El sueño en las distintas culturas
La incidencia más baja de SIDS ocurre en los países asiáticos, especialmente en Japón y Hong Kong donde el colecho está incorporado culturalmente desde antaño. También existe baja incidencia del SIDS, respecto al resto de la población, en algunas áreas de Londres habitadas por inmigrantes de Bangla Desh, los cuales continúan con la costumbre de realizar colecho. Las autoridades de Nueva Zelanda recomiendan oficialmente que, al menos durante el primer año de vida, los niños duerman en la habitación de sus padres. La tasa mayor de SIDS está en Estados Unidos: dos de cada1000 nacidos con vida (casi uno por hora), uno de los países occidentales más reacios a la práctica del colecho.

El medio y el ambiente de crianza podrían tener relación con el SIDS
En los últimos cinco años el simple acto de cambiar la posición del niño para dormir ha disminuido significativamente la proporción de SIDS. En un principio los expertos decían que era conveniente poner al bebé boca abajo a fin de que no se ahogara con su propio vómito. Pero la baja incidencia del SIDS en relación con la posición supina aconsejó que los padres acostaran al bebé boca arriba. El cambio fue espectacular. En Reino Unido reducción del 90% entre 1981 y 1992; en Holanda, Australia y Nueva Zelanda la reducción fue de un 50%. Al contrario de la postura boca abajo, la postura boca arriba o de lado favorece el aumento de las fases de sueño ligero por lo que es más fácil que el bebé se despierte después de un episodio de apnea.
Cuando la madre acuesta el bebé con ella, siempre lo pone boca arriba. Esta posición le permite darle el pecho y vigilarle con más facilidad; además el bebé se mueve con mayor libertad. La alimentación materna, por sí sola, también protege contra el SIDS, porque la lactancia nocturna frecuente combate la hipoglucemia y asegura que la madre esté atenta. Naturalmente las madres no eligen la posición supina porque evite el SIDS, sino porque les parece natural.



El colecho no es para todos
Sin embargo, la SIDS Argentina, nos aclara que algunos estudios han demostrado que el colecho puede ser una práctica que puede aumentar la incidencia de SIDS en determinadas circunstancias como son:



* Que la madre sea fumadora y haya fumado durante el embarazo. La madre fumadora quintuplica el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

* Que los padres hayan consumido alcohol o drogas. Padres drogados o alcoholizados pierden la posibilidad de estar atentos y pueden sofocar o aplastar al bebé.

* Que el colecho se produzca en condiciones de hacinamiento.



* Los niños que comparten un sofá con un adulto durante el sueño tienen un riesgo muy elevado del SMSL.


¿Cuál  es entonces el consejo pediátrico para una familia que no tiene al colecho incorporado como una pauta cultural?
Una práctica, por demás segura,  que comparte casi todas las ventajas del colecho, sin los riesgos que éste implica, es aquella en la cual el bebe  duerma en la misma habitación con sus padres, en una cuna ubicada al lado de la cama de los mismos. Sería prudente recordarle a los padres que la oportunidad más segura para establecer una relación  de contacto piel a piel, es aquella durante la cual tanto la madre como el bebe están despiertos y alertos.
Las costumbres occidentales actuales alientan, quizás en forma equivocada y sin un firme basamento científico,  la idea de que  la separación nocturna precoz de la madre con su bebe, favorecería una mayor y más  precoz autonomía del mismo. Es difícil globalizar el concepto de que el colecho sea una práctica peligrosa cuando se realiza culturalmente en la mayoría de comunidades del mundo, con excepción de los países industrializados, donde comenzó a discontinuarse en los últimos 200 años.
El colecho en otras  culturas, difiere de la "forma occidental de colecho".   Colocar el bebe a dormir con la madre y/o padre en una cama matrimonial, con colchón blando, sábanas, frazadas, almohadones, almohadas, seguramente difiere mucho del colecho practicado por ej. en los países asiáticos.
El colecho  no es en si mismo una práctica riesgosa, sino las particulares circunstancias en las cuales el mismo se desarrolla, las cuales pueden tornarlo desde una experiencia biopsíquica enriquecedora para el binomio madre-bebe  hasta en un drama por la muerte accidental del hijo Es por esta razón que se debe dar a los padres que quieran realizan colecho las siguientes sugerencias de acuerdo a la más recientes y confiables investigaciones sobre el tema:

* Si la madre fuma o está muy fatigada no debería realizar colecho (aunque no fume en la cama ni dentro de la casa)

*Si la madre es extremadamente obesa (obesidad mórbida). Este tipo de obesidad puede suponer un riesgo de aplastamiento, porque puede producirse un hundimiento del colchón.



* Si el bebe duerme en la cama con los padres, no debería hacerlo sobre una superficie blanda (ej. almohada, colchón de agua, colchas mullidas, piel  de cordero).


·*No se debe realizar colecho en un sofá.


*El colecho con hermanos, hermanas u otros familiares a excepción de la madre debería desaconsejarse.


* No realizar colecho, cuando conviven muchas personas en la misma habitación.


* Los padres que realizan colecho, deberían conocer los potenciales peligros  asociados con esta práctica: sofocación accidental por aplastamiento de un adulto, asfixia al quedar el bebe "entrampado" entre el colchón y la pared o entre el colchón y el respaldo de la cama, asfixia cuando el bebe queda  con su cabeza boca abajo en algún hueco del colchón,  asfixia cuando el bebe queda entrampado entre los barrotes de la cama.


* Extremar los cuidados con los niños con afecciones neurológicas que comprometen áreas que producen restricción en sus movimientos.


* No realizar colecho si alguno de los padres bebe alcohol, es drogadicto  o tiene depresión.


Algunos padres y sus bebés duermen mejor si el bebé está muy cerca pero no en la misma cama; para ellos, la mejor opción es una cuna "en sidecar", es decir, totalmente pegada a la cama (preferiblemente atadas, para que no se separen y quede un hueco entre ellas), con los colchones a la misma altura y con la barrera bajada. Utilice siempre el sentido común al dormir con su bebé. No olvide que cualquier cosa que haga que duerma más profundamente de lo habitual o que altere sus patrones de sueño puede afectar a la seguridad del pequeño.




Fuentes Consultadas: www.salud.infoplena.com, www.sids.org.ar, www.dormirsinllorar.com/mejnoch7.htm




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